| Si
hay algo que realmente resulta curioso de la industria informática
es su peculiar forma de entender el concepto de «control de calidad».
Después de convencernos de que productos deficientes e inestables
son perfectamente válidos para su comercialización (algo inconcebible
en otros sectores como el automovilístico o el de la construcción),
ahora tratan de convencernos de que la inseguridad es intrínseca
a cualquier red informática. Basándose en estas premisas,
se ha convertido en práctica habitual en el sector la comercialización
de productos inestables e inseguros sin ningún tipo de control de
calidad. En todo caso, este control se realiza siempre «a posteriori»,
dejando al cliente la responsabilidad de comunicar los defectos del producto
al fabricante, el cual, en el mejor de los casos, creará un «parche»
o tratará de solucionar el problema en la próxima versión
de su producto. |
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