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lo largo del último año y medio hemos sido testigos de la
cantidad de recursos y esfuerzos invertidos en el despliegue de las infraestructuras
de clave pública. Irónicamente, este desempeño desplazó
a las redes privadas virtuales como tema central de conferencias, artículos
y discusiones profesionales. Sin embargo, y tal vez gracias a este esfuerzo
de habilitación, las RPV han vuelto con fuerza y son numerosos los
clientes que ven en esta tecnología, combinada con los mecanismos
de autenticación proporcionados por la PKI, la oportunidad de mejorar
y abaratar su infraestructura de comunicaciones y servicios, a la par que
ajustarse a los requisitos exigidos por la Ley Orgánica de Protección
de Datos. |
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