Antes de entrarle al asunto, y para centrar expectativas, merece la pena
citar al profesor Tamames, cuando dice que "Las previsiones económicas
son aún menos verosímiles que las metereológicas".
Bien, al grano: ¿qué se entiende por el ROI, Return on
Investment (retorno de la inversión)? Pues según Andersen
es el "Ratio financiero que compara el beneficio neto obtenido
en determinado proyecto de inversión con el capital total
invertido en él". El ROSI (Return on Security Investment)
es un ROI sobre seguridad TIC, y tutti contenti.
Y, ¿qué es inversión (Investment)? Pues continuando
con Andersen, la "Colocación de fondos en un proyecto
(de explotación, financiero, etc.) con la intención de obtener
un beneficio en el futuro".
Creo oportuno recordar que en todas las empresas existe un sistema de planificación
(largo plazo)/presupuestación (corto plazo)/control
(permanente), una estructura organizativa, y las cuentas de resultados,
tanto histórica o real como previsional, dentro del sistema de control.
Esto es importante tenerlo muy en cuenta para encajar un proyecto de inversión
en seguridad TIC, tema muy concreto que forma parte de la planificación
de la empresa -uno más-, que entra dentro del proceso de fijación
del presupuesto.
Al respecto y en el caso de la seguridad TIC, procede determinar su grado
de libertad, primero de la inversión en TIC, y después, de
otra u otras inversiones. Estos son dos frentes cruciales en el contexto
organizativo de los que la seguridad TIC depende casi al completo.
Quizás resulte ilustrativo evidenciar que el desarrollo de las TIC
se inició con el impacto sobre los procesos en lo tocante a eficacia
y después sobre la eficiencia; posteriormente, se amplió
a la transformación del negocio, esto es, capacidad de generación
de nuevos productos, nuevos canales, nuevos mercados. ¿Algo
que ver hoy con la seguridad? |
Por
otra parte, los proyectos de inversión pueden clasificarse
por su objetivo en mantenimiento o incremento de la capacidad, productividad,
obligatorios por imperativo legal, estratégicos y sociales o suntuarios.
Y como todo requiere una estimación (cálculo aproximado
o hipótesis que se hace sobre algo, según Andersen), bien
puede decirse que la determinación del ROSI de un proyecto multifuncional
resulta muy arriesgada. Un marrón, vamos.
Antes de entrar en el proceso de selección de inversiones, traigo
a colación un hecho: que de cara al futuro, las empresas bien gestionadas
tratan de orientarse en un medio compuesto de certeza/riesgo/incertidumbre
en el que "Sólo se puede saber si se ha tomado una buena decisión
cuando se conocen los resultados de la misma".
Resulta obvio que las decisiones se toman en un ambiente de racionalidad
limitada; la racionalidad absoluta y el óptimo no son posibles debido
a la imperfecta adaptación de los modelos.
Visto lo visto, ahondemos en lo mencionado: el proceso de selección
de inversiones. Y nada mejor, para ello, que enumerar los criterios de selección
que deberían tenerse en cuenta; a saber: rentabilidad, evaluación
de riesgos, impacto de la financiación. Ni qué decir tiene
que los aspectos técnicos, económicos y financieros están
interrelacionados.
Hoy por hoy, los ciclos económicos existen -como nos recuerda lo
sucedido con las punto.com-, por tanto resulta necesario evaluar la sensibilidad
de las inversiones a las oscilaciones del mercado, de la tecnología,
de la disponibilidad de los recursos financieros..., principalmente.
Y a todo esto, el Responsable de Seguridad TIC con su hot potato:
su proyecto de inversión, solo o en compañía de otros.
Para él, y desde un punto de vista de la calidad, el resto de la
empresa son sus clientes internos, a los que tiene que vender su producto,
la seguridad TIC.
La inversión, indudablemente, es un problema de empresa y condiciona
su futuro, por lo que la decisión se convierte en un acto estratégico.
En consecuencia, la aprobación del presupuesto de inversión
implica un acto de gran transcendencia en la elección de los objetivos
y de cómo se pretende configurar lo que será la empresa.
Este circuito creará tensiones, puesto que algunos proyectos de inversión
serán desestimados, de forma total o parcial, transitoria o definitivamente.
La selección de inversiones es un problema de toma de decisiones,
que deberá estar debidamente argumentada y evaluada, para lo cual
existen diversas técnicas. Dicha toma de decisiones está condicionada,
además, por lo que con un exceso de tacto llamaremos superestructura
de poder/decisión en la empresa. Existen, como es sabido, los stakeholders
(grupos de interés), implicados en y por la actividad empresarial,
por lo que resulta normal la existencia de coaliciones, tanto internas como
externas. Esto genera asimetrías y/o equilibrios entre grupos y/o
personas. Un CISO -cargo de muy nuevo cuño en estos lares- debe conocer
el medio ambiente del entorno decisor en su compañía en el
contexto en el que lo estamos tratando: la selección de inversiones.
No parece que sobre el ROSI y aledaños pueda decirse mucho más
con rigor y sin recurrir a planteamientos algo esotéricos, aunque
al CISO, que presumiblemente en este estadio evolutivo actual procede de
los escenarios técnicos de las tecnologías de la información,
y más que nada para no quedar descolocado, si le vendrá bien
familiarizarse con términos como IRR (Internal Rate of Return)
o TIR (tasa interna de rentabilidad), NPV (Net Present Value) o
VAN (valor actual neto) y DCF (Discounted Cash Flow) o flujo neto
de caja... Recuerdo ahora que en determinados ambientes profesionales, el
Cash Flow es un totem, y en otros, "las pelas son las pelas".
Y no sería honrado concluir esta caterva de terminajos sin traer
a colación el Ebitda, lucubración de moda en ámbitos
de la economía mágica.
Antes de concluir esta entrega nada mejor que incidir en lo serio: que el
área de seguridad TIC debería de ser el proveedor interno
de seguridad TIC, y el resto de la empresa sus clientes internos; en consecuencia,
si se dispone de un mapa de amenazas/riesgos, cada cliente interno, con
apoyo de seguridad TIC, analizará sus fortalezas/debilidades y actuará
en consecuencia. Este es el mejor modelo posible hoy.
Como broche final diremos dos cosas: que el Informe de Gestión de
la empresa debe incluir el cumplimiento de empresa en funcionamiento, y
que no hay que olvidar en el presupuesto anual la inclusión sistemática
de la actualización del Plan de Recuperación de Desastres.
Así de fácil. |