A ponerse las pilas

Hay entidades financieras, como por ejemplo Inversis Banco (respaldado por socios como Caja Madrid, CAM, Indra, El Corte Inglés, Cajamar, Terra y Banca March) y Banco Sabadell, que han madrugado para admitir el DNI electrónico en servicios por Internet para que sus clientes puedan acreditar su identidad. No han considerado oportuno esperar a esa ansiada masa crítica de varios millones de DNI emitidos que nos aguarda en el futuro. Con cerca de 50.000 en la calle ya han apostado de modo explícito.
El uso fiable de firma electrónica y certificados electrónicos de calidad para conseguir seguridad jurídica y una razonable seguridad técnica en comunicaciones telemáticas va a tener un notable auge en 2007, y el DNI electrónico es el gran catalizador de este hecho difícilmente cuestionable.
Bien harían todas las organizaciones (sobre todo las privadas) en desempolvar esas PKI de antaño –cuyo uso interno y externo se malogró por alumbramiento prematuro y expectativas desmesuradas–, porque como bien dijo un experto hace años en esta revista, “No nos vamos a librar tan fácilmente de la PKI. La buena noticia es que ahora sabemos de qué va.
Si a ello le añadimos el hecho de tener en España excelentes PSC, una legislación razonablemente cumplible, una voluntad decidida de modernizarnos como sociedad y la asignatura pendiente de la generalización de la facturación electrónica (todo un hito), resulta difícil no sucumbir a la tentación de darle otra oportunidad a la criptografía asimétrica. Y también a la simétrica.


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